Una cifra récord de 63% de las contribuciones políticas de los empleados y empresas del sector bancario y de inversión fue destinada a los republicanos este ciclo electoral, de acuerdo con datos del Center for Responsive Politics. Es la cifra más grande en dólares (78 millones de dólares) y en porcentaje para el Partido Republicano en cualquier elección de mitad de legislatura.

Los donativos probablemente están basados en la apuesta de que los republicanos tienen la mejor oportunidad de ganar este martes.

“Quieres estar con el ganador”, dijo Dorsey Farr, cofundador de French Wolf & Farr, una firma de asesoría de inversión en Atlanta. “Muchas de las veces verás a las empresas donar a ambos partidos. Si ven que la marea cambia, seguirán la corriente”.

Las cifras no incluyen el dinero canalizado a través de los comités de acción política, que han desempeñado un papel cada vez más predominante en el financiamiento de las campañas en los últimos años.

Pero en esta ocasión los gastos electorales impulsados desde el mundo financiero también tienen que ver con el hecho de que el Partido Demócrata ha echado leña al fuego en Wall Street desde la crisis financiera.