Así lo indicó un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania publicado en la revista científica ScienceDaily. El trabajo establece que los vapores producidos por los cigarrillos electrónicos contienen altos niveles de radicales libres.

Estos vapores son cancerígenos y, además, pueden contribuir a males cardiovasculares y el EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). «Los niveles de radicales que observamos son más de lo que se podrían obtener en un área fuertemente contaminada, pero menos de lo que se puede encontrar en el humo del cigarrillo», dijo el investigador John P. Richie Jr.

«Esto significa que no podemos decir que los cigarrillos electrónicos sean seguros porque no contienen tabaco. Son potencialmente peligrosos», finalizó.