Por orden del presidente Nicolás Maduro, la maquinaria movilizadora del Gobierno venezolano amaneció el pasado lunes  trabajando a todo vapor para lograr el transporte de miles de personas hacia la capital para participar en la “gran marcha antiimperialista”, en repudio a las sanciones aprobadas la semana pasada por el legislativo estadounidense contra al menos 50 funcionarios venezolanos, señalados de participar o cohonestar violaciones a los derechos humanos.

La consigna del encuentro fue “Venezuela se respeta”. Desde las primeras horas, el centro y el oeste de Caracas vivió la usual congestión que se presenta cada vez que el Gobierno convoca a una concentración, no trabajaron apropiadamente las oficinas públicas y desde las nueve de la mañana era imposible trasladarse por la zona pues importantes avenidas fueron cerradas.

Una marea roja de autobuses y personas partieron desde varios puntos de la ciudad hacia la gran avenida Bolívar no solo bajo el repudio de las sanciones, sino también para celebrar los 15 años del referéndum cuando se aprobó la Constitución Bolivariana.

Pero de la celebración se pasó rápido a un ánimo revanchista, pues para el Gobierno las sanciones estadounidenses contra algunos funcionarios son una ofensa para toda la nación. “Los patriotas no vamos a dejar que nos estén sancionando”, dijo el vicepresidente Jorge Arreaza en uno de los puntos de la concentración.

“Tienen que saber que como dijo el comandante Chávez, parafraseando al comandante ‘Che’ Guevara, que si ellos se atrevieran a agredir a Venezuela sería peor que mil Vietnams, que mil Iraks. ¡Aquí no pisan los gringos con su planta insolente la tierra de Bolívar!”.

Pero el discurso más encendido quedó para el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, más animoso que de costumbre al asegurar que Washington “no tiene moral” para sancionar a nadie, estamos en la calle marchando, protestando contra una nueva injerencia norteamericana en la patria de Bolívar y nosotros estamos obligados a decirles: ‘Gringos go home’ y ‘gringo ¡vete de la tierra de Bolívar!”.