Los conducidos por Manuel Pellegrini se estaban quedando con una cómoda victoria por 2-0 de visitante  ante el CSKA, con tantos de Agüero y Milner, pero se durmieron y pagaron caro la siesta bajo la nieve. En el complemento descontó Doumbia y a poco del final, Natcho, de penal, selló el empate que conspira contra las intenciones de ambos de seguir en carrera. 

Manchester City no es el mismo equipo de la Premier League cuando sale de Inglaterra. Lo demostró en las dos ediciones pasadas de la Champions League (no superó la primera ronda) y también lo está padeciendo este año. Tenía todo para llevarse los tres puntos de Rusia en su visita al CSKA (ganaba 2-0), pero se relajó y se lo terminaron empatando a poco del final con un penal infantil cometido por Kolarov. Punto para cada uno, negocio para ninguno.

El calor a los dos grados bajó cero que había en Moscú al momento del partido se lo puso el City, que se fue al descanso 2-0 arriba gracias al olfato goleador del argentino Sergio Agüero (solo la tuvo que empujar tras una buena asistencia de Dzeko) y el oportunismo de James Milner, que tras un remate del ex Independiente, convirtió el rebote en el segundo de los ingleses.

En la segunda mitad, Manuel Pellegrini pensó que e trámite estaba resuelto y cuidó piezas pensando en la Premier League (sacó a Dzeko, Silva y Fernando). Error garrafal del técnico chileno, porque el CSKA descontó mediante Seydou Doumbia y a cinco minutos del final clavó el empate por intermedio de Bibras Natcho, de penal, tras una falta dentro del área de Kolarov.

La igualdad no les sirve a ninguno, ya que el City hilvanó tercer empate al hilo y los rusos sumaron su segunda unidad, quedando lejos del Bayer Munich (6) y la Roma (4), se enfrentan en la capital italiana, y complicaron aún más su situación para avanzar a los Octavos de Final.