La «Tigresa» en sus comienzos, tuvo grandes complicaciones, ya que el boxeo femenino no era casi tenido en cuenta a nivel nacional, aún así continuó entrenando con Ramón Chaparro en busca de cumplir sus sueños: «mi referente fue Cristy Martin. Cuando la ví a ella quise ser igual. Campeona y reconocida mundialmente», comentó la campeona mundial.

La boxeadora siempre estuvo ligada a los deportes de contacto, a sus doce años llegó al cinturón negro en artes marciales y además campeona Sudamericana en reiteradas ocasiones, el cual dejó por concebir a su primer hijo y debió abandonar «cuando y tuve a mis hijos regrese con el full contacto. Pero estaba en decadencia por eso elegí otro deporte», agregó Acuña.

Al enfrentar en su primera pelea profesional a Jamillia Lawrence «conseguí la reglamentación del boxeo femenino y realice mi primer pelea, no fue un desahogo. Sentí q comenzaba una nueva era para el deporte femenino argentino. Una nueva manera del cual las mujeres se habrían caminos», sentenció con mucha satisfacción la formoseña.

Marcela Acuña es la primera boxeadora argentina en ganar el título mundial en la categoría supergallo frente a la panameña Damaris Pinock Ortega, en ese momento quizás se podía llegar a transformar en un hito para el boxeo femenino e inspiración para las jóvenes, muy distante de está consideración popular expresó: «Nunca quise ser un mito. Y nunca me sentí como un mito. Simplemente la gente me fue poniendo en ese lugar. Y como tal ,trabajo para ser cada día mejor ya que hay jóvenes q tratan de imitarme».

Con una carrera profesional vestida de gloria, todavía siente que tiene deudas personales en el deporte «mientras boxee voy a tener cosas pendientes. Defender con éxito el titulo de la omb y seguir ganándolo a las mejores. Aunque ahora empiezo a buscar las revanchas porque ya le gane a la mayoría de ellas», manifestó Marcela Acuña para concluir con el tema.

Damián Rosito