La auditoría que lanzó Diego Armando Maradona sobre los bienes que posee su ex esposa, Claudia Villafañe, desató un escándalo paralelo que tiene como protagonistas a Verónica Ojeda y a las hijas del exfutbolista, Dalma y Gianinna. Un enfrentamiento que el propio Diez solicitó que llegará a su fin.

El pedido de Diego fue dado a conocer  por medio de su abogado, Matías Morla, quien le comunicó a Ojeda que desista de nombrar a las hijas del Diez. Un pedido que la madre de Dieguito Fernando aceptó sin protesta alguna, alegando que sólo quiere que Maradona este bien.

Verónica Ojeda –que antes de que estallase el escándalo se encontraba enemistada con el exjugador- venía de hacer una serie de descargos contra Villafañe y sus hijas. Resaltando el hecho de que, en el 2012, armaran un testamento en que se adjudicaban todo el patrimonio del Diez en caso de que éste falleciera.

Dalma Maradona fue quien manifestó su enojo con la ex de Diego, invitándola a un enfrentamiento cara a cara en televisión. Desafío que Ojeda no dudó en aceptar, exigiéndole día y lugar.

Con la intervención de Diego, el esperado cruce televisivo entre Dalma y Verónica quedó truncado. Al menos hasta que Ojeda así lo decida.