El objetivo es de unificar la «parte operativa» de la Policía Federal con la Metropolitana.

Fentes del Ministerio de Justicia y Seguridad que conduce Martín Ocampo, el abogado massista fue seleccionado por sus antecedentes laborales en la Dirección General de Administración de Infracciones (DGAI) del Gobierno porteño. «Trabajó seis años en la Ciudad. Tiene muy buena relación personal con Ocampo, trabajaron muchos temas juntos. No tiene nada que ver que sea del Frente Renovador», explicaron los voceros consultados por este medio.

D’Alessandro desembarcó en el organismo de faltas de tránsito en mayo de 2010. En 2013 sorprendió a muchos al incorporarse en la lista de candidatos a diputados de Sergio Massa por la provincia de Buenos Aires. En las legislativas de ese año se lo vio muy cerca de Francisco De Narváez y en recorridas por Lanús con Nicolás Russo. Tiene diálogo con el misionero Ramón Puerta y fue interventor de Unión Popular, el sello que utilizó Eduardo Duhalde para pelear sin éxito la presidencial de 2011, que ahora está dentro de la coalición UNA-FR. Hoy es secretario administrativo de la bancada renovadora.

El nuevo jefe civil de las fuerzas de seguridad tiene aceitados vínculos con la Justicia. Es «ahijado del corazón» de la jueza federal María Romilda Servini de Cubría y desde la DGAI supo construir lazos con funcionarios judiciales bajo el amparo de Daniel «Tano» Angelici, uno de los máximos operadores del PRO en los tribunales porteños.

El inminente nombramiento de D’Alessandro pasará a engrosar la lista de massistas que se incorporan a la gestión macrista. Junto a Adrián Pérez, otro diputado del FR que asumió un cargo en la administración del PRO pero a nivel nacional, integran el grupo de dirigentes «Sub-45» que Massa promovió para refrescar a su partido. El economista Ricardo Delgado en la subsecretaria de Obra Pública de la Nación es otro de los casos de dirigentes del FR que se suman a «título personal» al Gobierno de Mauricio Macri.

Tal como adelantó BAE, por ahora no habrá cambios en las cúpulas de la fuerzas. Guillermo Calviño seguirá como jefe de la traspasada superintendencia de Seguridad Metropolitana, mientras que Horacio Jiménez continuará en la jefatura de la Metropolitana.

«Será parte del equipo que trabajará en la unificación (de las dos policías). Habrá dos equipos, uno que trabaja en unificar a las fuerzas y otro en la parte operativa. Esta semana probablemente sea nombrado», dijeron las fuentes.

D’Alessandro controlará las subsecretarías de Seguridad Ciudadana, Operaciones, Prevención del Delito, Relaciones con la Comunidad y de Emergencias y contará con un jugoso presupuesto para lograr la ambiciosa unificación. Será el responsable junto a Ocampo de administrar parte de los más de $ 17.000 millones que la Nación giró a la Ciudad en concepto de coparticipación extra para el traspaso de las policías y que tanta furia despertó en algunos gobernadores.

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