Margarita Stolbizer, abogada y diputada de 60 años, busca convertirse en la opción progresista para el menú de las elecciones presidenciales de octubre próximo en Argentina. Si finalmente el moderado Daniel Scioli vence en las primarias kirchneristas a sus rivales, el electorado se verá ante dos candidatos peronistas, el propio gobernador de la provincia de Buenos Aires y el opositor Sergio Massa, y el conservador Mauricio Macri, tres postulantes amigables para los mercados. No es que Stolbizer sea anticapitalista ni defensora del capitalismo de Estado que ha reivindicado el kirchnerismo, pero busca presentarse a la izquierda de aquellos tres favoritos.

«¡Quiero ser presidenta de Argentina, un país con decencia e igualdad!», dijo Stolbizer en el acto de presentación de su candidatura, en Buenos Aires, rodeada de políticos y algunos artistas e intelectuales. En marzo pasado apenas reunía el 1% de las intenciones de voto en los sondeos, se prevé que vaya creciendo, aunque parece difícil que supere a Scioli (23%), Massa (22%) y Macri (21%), según una encuesta de la consultora Fara.

Stolbizer pretende atraer votantes kirchneristas desilusionados con una eventual victoria de Scioli en las primarias de agosto próximo del Frente para la Victoria (FpV) que encabeza Cristina Fernández de Kichner. También anhela conquistar el voto de los militantes progresistas de su ex partido, la Unión Cívica Radical (UCR), tradicional rival del peronismo que, aunque está afiliado a la Internacional Socialista, se ha aliado con el conservador Macri para los próximos comicios.