El jefe del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, calificó de «muy razonable» la decisión del Partido Socialista (PSOE) de permitirle gobernar tras diez meses de bloqueo político en España y auguró «un gran futuro por delante» en el país «si hay voluntad política».

«He leído la resolución del Partido Socialista: hay cosas que son buenas sobre las que se puede hablar en el futuro y, si hay voluntad política, podemos tener un gran futuro por delante», dijo en un desayuno informativo celebrado en Madrid.

Éstas fueron las primeras palabras de Rajoy desde que el PSOE votara el domingo en uno de sus cónclaves más importantes de los últimos años la postura a adoptar en una hipotética investidura del líder conservador como jefe del Ejecutivo, quien ganó las elecciones de diciembre de 2015 y también las del pasado junio.

Los socialistas, sumidos en una crisis sin precedentes, decidieron por mayoría abstenerse en la votación de investidura para facilitar así la formación de Gobierno y evitar las terceras elecciones en un año en España.

«Confiamos en que muy pronto España va a tener un Gobierno en plenitud de funciones», subrayó un Rajoy optimista.

El rey Felipe VI inicia hoy la última ronda de consultas con los partidos políticos antes de que finalice el plazo para formar Gobierno en España, el día 31, de cara a proponer un candidato para la investidura, que previsiblemente se celebrará esta semana, antes de esa fecha.

Todo apunta a que el martes, tras haberse reunido con los representantes de todas las fuerzas parlamentarias, el monarca hará el encargo a Rajoy, cuyo Partido Popular (PP) no tiene mayoría absoluta en el Parlamento.

Con el apoyo del partido liberal Ciudadanos, ya comprometido en agosto, y la abstención del PSOE, Rajoy podría revalidar su cargo al frente del Gobierno tras la etapa de parálisis política más larga de la historia de la democracia española.