El líder de PRO, Mauricio Macri, se reunió el viernes con los intendentes de Resistencia, Aída Ayala, y de Sáenz Peña, Gerardo Cipollini (ambos de la UCR) en el marco de sus habituales diálogos con fuerzas de otros partidos a fin de buscar coincidencias con vistas a la Argentina que viene.

Macri fue recibido por Cipollini, con quien intercambió impresiones sobre la política local y nacional y sobre la importancia de potenciar las economías regionales, «que son la base del crecimiento de las provincias y fuente de creación de millones de puestos de trabajo».

El encuentro con Ayala se realizó por la noche en el marco de la Fiesta Nacional del Algodón, que se llevará a cabo hasta el domingo próximo en el Multiespacio Ferial Fibra Chaco de Roque Sáenz Peña.

Macri aseguró que a partir de 2015 «llega la Argentina del diálogo y consensos para construir un país de producción y trabajo» y sostuvo que «en política no hay magia sino honestidad y buenas ideas para resolver los problemas de millones de argentinos».

«Soy una persona que va a armar el mejor equipo de la Argentina, con planes sólidos que le van a cambiar la vida a la gente, y esos cambios van a generar la felicidad que Argentina necesita recuperar», dijo Macri en una recorrida por Concordia y Sáenz Peña que concluirá mañana en Reconquista, Santa Fe.

Ratificó «la única alianza de PRO es con la gente, con cada argentino que sienta que puede aportar y eso es lo que nos está haciendo crecer muy fuerte en todo el país».

Añadió que «ese cambio incluye a muchos ciudadanos que nunca hicieron política, que saben que las cosas pueden ser diferentes si participan, como lo hicieron Gabriela (Michetti), Alfredo (De Angeli), Miguel (Del Sel), Héctor (Baldassi) y muchos otros que no son tan conocido pero que son importantes para el país que se viene».

Macri ratificó que PRO es una fuerza «frentista y abierta a todos los que sean honestos» y señaló que «además de que tenemos un núcleo muy grande de gente nueva, hay radicales, peronistas, de centro y vecinalistas con quienes nos unen la misma visión de futuro».

Dijo que «los que estamos en PRO nos levantamos los días viendo cómo podemos solucionar y hacer transformaciones que le cambien la vida a la gente, no a reivindicar cosas del pasado, porque eso es perder energías».

En ese sentido advirtió que «a muchos de los han gobernado le ha ido personalmente muy bien porque se creyeron los dueños del Estado y lo usaron en beneficio propio, en lugar de ponerlo al servicio de la gente», añadió.

En declaraciones a medios de prensa, Macri sostuvo que al margen de cualquier decisión que se tome sobre el fallo del juez Griesa «se debe garantizar que los argentinos tengamos trabajo».

Enfatizó que el Gobierno «tiene que resolver ese problema lo más rápido posible y empezar a darle señales al mundo de que somos confiables porque necesitamos que vengan a invertir en la Argentina».

Macri estuvo acompañado por el senador nacional Alfredo De Angeli, el presidente de PRO, Huberto Schiavonni; el coordinador político, Emilio Monzó, y los dirigentes Rogelio Frigerio y Álvaro González.

También visitó a una docente de Pedernal, cerca de Concordia, que lo contactó a través de Facebook para conocerlo y comentarle sus ideas.

Estela viaja todos los días 25 kilómetros para dar clases a una escuela con problemas estructurales y muchos de cuyos alumnos provienen de familias con conflictos sociales y económicos.

«La Mesopotamia es uno de los lugares de la Argentina que más posibilidades tiene para crecer pero, lamentablemente, las políticas erradas hicieron que sea una de las zonas más pobres del país y que Concordia se convirtiera en una de las ciudades más afectadas por esa falta de políticas», señaló Macri.

«En estos encuentros mano a mano uno confirma las necesidades de la gente que, obviamente, pasa por la falta de seguridad y de trabajo. Los entrerrianos que sufren estas cosas quieren sentirse útiles y no depender de los planes de trabajo», añadió.

Aseguró que «tranquilamente podemos revertir esa situación, apostando fuertemente por impulsar las economías regionales, que le van a garantizar a la gente otra forma de vida, para que ni ellos ni sus hijos tengan que emigrar a otros lugares en busca de un mejor futuro».

«Por suerte los entrerrianos le dieron un aval a Alfredo y él se está matando en el Senado para responder ese voto de confianza. Creo que en ese cambio de la Argentina que viene, De Angeli tiene grandes posibilidades de ser el próximo gobernador», apuntó.

Por su parte, el senador nacional aseguró que «los cambios se logran desde la política; por eso somos muchos los que nos hemos sumado a este espacio y elaboramos propuestas serias y factibles que ayuden a resolver los problemas que todos los días viven los entrerrianos».

«Poner a Entre Ríos en marcha no es difícil. Acá la ganadería y los frigoríficos tuvieron que despedir miles de empleos porque se prohibió la exportación, y lo mismo pasa con los tambos, muchos de los cuales han cerrado», puntualizó.