El diputado nacional del FPV e hijo de la ex presidenta Cristina Fernández, dijo que las acusaciones en su contra sobre la recepción de»valijas de dinero» de manos de Milagro Sala sólo son «para ocultar el desastre» y aseguró que no tiene miedo de ir preso.

En declaraciones a Radio del Plata se defendió de las acusaciones hechas por la diputada jujeña, Mabel Balconte, quien señaló a Máximo como «El principito» que recibió el dinero que transportaba la líder de la Tupac Amaru a la Quinta de Olivos. Kirchner indicó que se todo se trata de una operación mediática para evitar referirse a la situación del país, la cual calificó como «desastre».

«Se pelean para ver quién hace la denuncia más estridente para juntar algunos votos», dijo el líder de La Cámpora para justificar la denuncia que se hizo pública el viernes.

Dijo que lo de Balconte va de la mano de presiones y amenazas, porque «en Jujuy Gerardo Morales decide quién va detenido y quién no».

Evitando referirse al tema puntual de la denuncia, argumentó que todo se trata de una operación política y comunicacional. «Quizás el Gobierno está atravesando un buen momento, pero la gente no», indicó después de refutar las declaraciones que lo señalan como receptor del dinero proveniente de Jujuy.

El diputado nacional aseguró que el Gobierno nacional responde a las corporaciones e insistió en que fue lo que ellos anticiparon en la campaña, cuando «fuimos claros diciendo Macri o tus derechos».

Según el dirigente hay una ausencia de política y se está produciendo un daño muy grande al país. «El modelo de Cambiemos para ser exitoso necesita 10 o 12 puntos de desocupación», recalcó.

En ese mismo sentido apuntó al presidente, porque según indicó dijo «que no iba a devaluar y lo hizo» y junto con manifestar que en Cambiemos hay «soberbia de clase», sentenció que «para aplicar este sistema económico sólo hay que tener muy poco corazón».

Para Máximo el presidente Mauricio Macri actúa con muchos rencores y manifestó que «hay una cuestión de castigarnos a nosotros por pensar diferente».

«Nuestro apellido pone nervioso al presidente», dijo el diputado camporista al asegurar que «hay programas que no ponen anuncios porque el Gobierno los castiga».