Desconocidos balearon ayer a la madrugada uno de los accesos a la sede del Ministerio de Salud bonaerense, en La Plata, en otro claro mensaje mafioso. Uno de los proyectiles ingresó al despacho de la secretaria privada de la ministra Zulma Ortiz, aunque no hubo que lamentar heridos.

Voceros policiales indicaron que fueron contabilizados 27 proyectiles entre la fachada del edificio ubicado en 51 entre 17 y 18 y el interior de esa dependencia pública.

El vandálico ataque sucedió antes de las 7 y, según explicó una fuente de la fuerza, dos disparos ingresaron por un ventiluz de vidrio que está ubicado sobre la puerta de ingreso al edificio del ministerio. Luego, uno de ellos terminó en la antesala de la privada.

Además, la placa de mármol con la señalética del Ministerio presentó cinco impactos de bala.

Las autoridades del Ministerio hicieron una presentación por daños en la comisaría Primera. De las iniciales actuaciones policiales se constató, en primera instancia, que se trataría de dos balines que se dispararon con un rifle de funcionamiento a gas, aunque aún se esperan pericias que lo confirmen. Otra versión indicó que algunos impactos corresponderían a un calibre 22.

“Se trataría de un arma que se utiliza frecuentemente para cazar animales pequeños, de tipo aire comprimido”, detalló uno de los detectives. También la Policía tiene fuertes indicios de que los disparos habrían partido de un piso superior de un edificio ubicado en 50 entre 17 y 18.

A esa conclusión llegaron los peritos de Balística y Planimetría de la Policía Científica que acudió al lugar del hecho.

De hecho, los investigadores realizaron una observación de la terraza del edificio de donde suponen que se efectuaron los tiros y secuestraron elementos de interés.

“Tenemos dos departamentos ubicados en los pisos 8 y 9 que serían desde donde dispararon y aguardamos la orden de la Fiscalía para allanar”, explicó un jefe policial a Hoy.

Lo extraño es que, aunque el ataque a tiros ocurrió alrededor de las 7 y fue descubierto por uno de los empleados que avisó a dos policías que custodian el edificio, recién a las 9.45 llegaron los efectivos de la jurisdicción para comenzar con la pesquisa. La denuncia se realizó en la Fiscalía en turno y el resultado de la pericia balística anoche aún no se conocía.

Mientras tanto, llamó la atención el silencio desde la cartera de Salud de la Provincia. Ningún funcionario salió a brindar una comunicación oficial sobre el episodio.

Las versiones sobre las razones del violento ataque al edificio público son diversas. Por un lado existe la hipótesis de que se trató de un hecho cometido por uno o dos sujetos desequilibrados emocionalmente, que descargaron su furia contra la sede oficial.

Otros opinaron que el autor del brutal episodio habría sido un proveedor del Estado que fue desplazado en el suministro de insumos, y que, ofuscado por una deuda impaga, ocasionó la balacera. Inclsuo se oyó decir que el tirador pudo haber sido un policía exonerado.

Más allá de estas conjeturas, los investigadores analizan las cámaras de seguridad de la zona para avanzar con la pesquisa y no descartan relacionarlo con otro ataque vandálico que tuvo lugar hace una par de semanas, cuando desconocidos arrojaron piedras contra la fachada de la misma cartera.