En pleno receso, tanto las incorporaciones, como también los egresos, están en un camino mas complejo de lo que se podía prever para el ultimo campeón.

El “xeneize” tiene plata en la billetera. Tiene un balance con superávit, señalado por el mismo presidente, Daniel Angelici. Sin embargo y, a pesar de eso, la tarea por traer refuerzos, no viene siendo nada sencilla.

El mercado anterior, dejó muy expuesto al club de la ribera, y principalmente, a su comisión directiva, y a su mandatario.

Los  rutilantes nombres que sonaban para llegar y así pelear (por aquel entonces) la copa Libertadores, iban cayendo uno tras otro.

Una vez que “La boca” pudo celebrar un nuevo titulo a nivel nacional, el presi alzó la bandera y puso el pecho para salir a buscar grandes refuerzos.

Pero hasta ahora, se encontró con un panorama un tanto incierto.

A la hora de contratar, al menos por ahora, no se está consiguiendo adquirir esos apellidos, que Boca iba a ir a buscar, poniendo lo que haya que poner. De hecho, Paolo Goltz arribó mas, por un deseo propio, que terminó siendo decisivo para su desembarco. En cuestiones económicas, el club había ofertado mucho menos que Independiente, por el pase del jugador. Finalmente, las ganas del ex Huracán, terminaron por darle el gusto a Guillermo. Otro de los anhelos (y desde hace ya un tiempo), era contar con Guido Pizarro. El medio campista argentino que se desempeña en el Tigres de México. Al parecer, la oferta, en este casi si había sido similar a la de su competidor, por hacerse con los servicios del ex hombre de Lanus. Pero en esta ocasión, el rival para dicho fin, era el Sevilla, y el cuadro Andaluz, le ofrece a Pizarro un mejor contrato, además de las ganas del jugador que es tenido en consideración en la selección argentina, de jugar en Europa. Algo similar, ocurre con alguien que ya supo vestir la azul y oro, y se perfilaba para ser una opción si lo de Pizarro no se concretaba. Gary Medel, pretende una cifra mucho mayor (se habla de cerca del doble) de lo que  le ofrecen desde casa amarilla, y el futuro del trasandino, parece ser, ni mas ni menos, que el propio Tigres, del fútbol azteca.

Otro caso que se está haciendo eco, y un “emblema” de lo que estamos diciendo, es el de Centurión. San Pablo aun no tiene técnico nuevo, pero una cosa es segura, el jugador no se va a ir a préstamo a ningún lado. Mientras que los mellizos lo quieren retener, y el mismo jugador intenta meter un poco de presión, desde la dirigencia “xeneize” no quieren poner los 6 millones de dólares que tiene de cláusula “Ricky”.

En lo que respecta a las ventas, tan mal no está yendo, puesto que la prioridad es no desarmar el plantel. Pero, la “supuesta” venta de Pavón al Zenit, es otro caso que deja tela para cortar, en lo que es el accionar dirigencial de Boca. La cláusula del joven delantero, es de 18 millones de dólares. Según el “presi”, no iba a aceptar menos de 23. Ante esta situación, y postura, el club Ruso (que anunció que si va a hacer efectiva la adquisición de Sebastián Driussi), se bajó de la negociación.

Con billetera, Boca se encuentra, una vez más, con complicaciones para contratar jugadores de jerarquía. Y a la hora de vender un jugador, también hubo cortocircuitos.

Es cierto, el mercado es largo, y hay mucho tiempo para negociar.