El intendente electo de Merlo por el FPV, Gustavo Menéndez, denunció ante la justicia al actual intendente Raúl Othacehé, derrotado en las últimas elecciones, por «impulsar la toma de unas 340 viviendas».

Se trata de una obra que «según empleados de la Secretaria de Obras Públicas, lleva una sobrefacturación superior a los 80 millones de pesos».

Menéndez supone que las ocupaciones «son impulsadas por sectores de la política» afines al propio Othacehé con el fin de responsabilizar a las tomas de la posible falta de elementos dentro de las viviendas, y evitar de esta forma poner en evidencia los falsos avances, ya que por los supuestos adelantos en la obra el municipio recibía dinero».

En declaraciones a la radio AM 950, Menéndez, que asumirá a partir del próximo 10 de diciembre, dijo que «para agravar más aún la situación, han enviado gente también a tomar 60 hectáreas pegadas a las viviendas en construcción», y agregó que «pudimos ver a funcionarios de la municipalidad, que actúan como punteros tomando terrenos que luego les venden a las familias que necesitan la tierra».

«Es una situación que genera impotencia, juegan con la necesidad imperiosa de la gente de tener una vivienda generada con la ausencia de una política habitacional de 24 años», subrayó el intendente electo del FpV, y agregó: «estamos como bomberos sin haber asumido aún la municipalidad y la gente que vive en esos terrenos angustiada por ver llegar en medio de la noche a 40 o 50 autos a tomar los terrenos como si se tratara de una conquista».

Menéndez advirtió que «Othacehé esta generando caos social» y que dentro del municipio «están destruyendo expedientes, documentación y realizando cambios de oficina para fingir pérdidas en las mudanzas».

En tanto, fuentes del entorno del intendente kirchnerista electo confirmaron a Infonews que el Gobierno municipal saliente también está practicando un «desguace de la estructura municipal».

“Incrementaron 2600 empleados al municipio con una paritaria del 60 por ciento retroactivo a junio a pagar en diciembre, cuando ellos ya no estén”, enfatizan para dibujar la idea de que Othacehé deja una bomba de tiempo para complicar a Menéndez, su sucesor.

La toma comenzó el 22 de octubre pasado a la madrugada en plena veda electoral, cuando varios camiones con gente llegaron al lugar. Ahí empezó a armarse la precaria toma con lonas, estacas y sogas.

«Los terrenos no estaban abandonados. Muchas veces se instaló la idea de que los dueños abandonaron las tierras y que existe una deuda millonaria con el municipio. Esto es fácilmente comprobable en Rentas. Nos han llegado a demandar por deudas con el municipio por una plaza que fue cedida y aprobada en el plano del loteo de 1991. Todo se soluciono en 40 minutos en La Plata. Pero el daño que genera instalar la idea de dueños ausentes y desaprensivos es enorme», explicó un allegado de uno de los vecinos damnificados.