Mucho se ha hablado últimamente de la firma del nuevo tratado comercial T-MEC, que ha llegado para sustituir al TCLAN, pero, aunque se ha hecho mucho hincapié en cómo afectará a México y EEUU, poco se ha hablado de las implicaciones para Canadá, primer inversionista extranjero en nuestro país y segundo por volumen de turistas que nos envía.

El acuerdo, también conocido popularmente como TCLAN 2.0, ha venido a sustituir al TCLAN, (acuerdo que desde la llegada de Trump al poder venía causando más desacuerdos que otra cosa debido a la deriva proteccionista de la administración estadounidense) y ha contado desde muy pronto con el visto bueno de las autoridades canadienses.

Las novedades del T-MEC

No son pocos los cambios que el nuevo acuerdo ha traído a la región más próspera del continente, cambios que por extensión terminarán por afectar más allá de las fronteras dentro de las cuales el acuerdo tiene vigencia. He aquí algunos de los principales:

-Aunque México se niega a inspecciones en sus fábricas, el tratado creará formas de control para asegurar que se cumpla la normativa laboral aprobada por el propio México. También incluye una cláusula por la cual México asume la normativa de seguridad estadounidense salvo en los casos dónde la protección sea menor a la exigida por la normativa mexicana.

Por otro lado, los sindicatos estadounidenses acusaban al antiguo TCLAN de haber ayudado a “robar” trabajo en los EEUU al ser más barato producir en México, sobre todo en el sector manufacturero. Pero según estima la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos, el nuevo tratado creará de aquí a seis años 176 000 puestos de trabajo en EEUU, a la vez que elevará su PIB un 0,35%.

-Mayor flujo comercial. El acuerdo debe ayudar a que tanto importaciones como exportaciones fluyan con mayor facilidad entre las tres naciones aumentando de forma sustancial la riqueza y prosperidad. A pesar de lo que pudiera pensarse del TCLAN lo cierto es que los últimos años tanto Canadá como México han sido los principales socios comerciales de los EEUU, y se han creado tantos lazos entre las tres naciones que se puede hablar de una cadena de producción que abarca tres países distintos.

-Apreciación de las diversas divisas. Los operadores de trading de Forex que han observado el mercado de divisas internacionales habrán comprobado lo bien que le ha sentado al peso mexicano la firma del tratado, que, en el pasado enero, marcaba su mejor cotización desde septiembre de 2018.

El trader debidamente formado debe estar atento a las noticias que provoquen movimientos en las cotizaciones, y, analizando la situación, tratar de tomar las mejores decisiones, ya que las noticias también pueden estar respaldando otros intereses económicos. Además, las noticias económicas importantes pueden crear  situaciones de alta volatilidad e incertidumbre en los mercados, que pueden dar lugar a rápidas y pronunciadas fluctuaciones de los precios,  algo muy arriesgado para nuestro capital, por lo que, a  veces, no abrir posiciones y mantenerse alejado de los mercados en esos momentos también puede ser una buena decisión.

-La industria automotriz ha sido uno de los grandes temas del acuerdo, y las novedades que le afectan no son pocas. En primer lugar, exige que el 75% de los elementos que componen los vehículos deba haber sido fabricado en la región, antes del nuevo acuerdo tan solo el 62,5% debía cumplir dicha condición. También exige que entre el 40 y el 45% sea fabricado por obreros que ganen 16 dólares la hora, difícil de cumplir en México, pero que limitará la deslocalización de puestos de trabajo.

La cláusula pekinesa

Pero el tratado no solo busca conseguir una prosperidad común a las tres naciones, también tiene como objetivo proteger los estrechos lazos forjados entre los firmantes, en especial ante el ascenso de la potencia china.

Por lo tanto, posibilita la cancelación del acuerdo trilateral y el establecimiento de uno bilateral si uno de los países buscase un acuerdo con una economía considerada “no de mercado”, una alusión más que evidente a China.

La situación de la República Dominicana

Nuestra nación por su parte ya cuenta con relaciones preferentes con los EEUU en materia comercial (nuestro principal comprador) y cuanto menos muy fluidas con México y Canadá, que son la cuarta y segunda economía del continente respectivamente.

En cuanto a otros asuntos internacionales, como el Brexit, el viceministro para Asuntos Económicos y Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hugo Rivera, aseguró que se cuenta con un acuerdo para mantener relaciones comerciales con Gran Bretaña, dado que desde hace más de dos años se han venido manteniendo conversaciones para cuando la ruptura definitiva con la Unión Europea se consumase, “Los productos dominicanos tienen la garantía de que van a mantener el acceso preferencial al Reino Unido, igualmente las importaciones que llegan de este país” zanjó el alto funcionario.