“Ya me cansé”, fue la frase con la que el fiscal general de México, Jesús Murillo Karam, dio por concluida la rueda de prensa en la que informó de cómo los estudiantes de Iguala fueron quemados en un basurero. Tres palabras que han causado una inmensa indignación en la sociedad mexicana y que corren como la pólvora en las redes sociales.

Como si no hubiera sido suficiente, la actitud del fiscal terminó de encender los ánimos. La desafortunada frase dio pie a los más hirientes comentarios: “Ya me cansé de vivir en un narcoestado”, “Ya me cansé de Jesús Murillo Karam”, “Ya me cansé de políticos corruptos” o “Si te has cansado, ¿por qué no te vas?”.

El “hartazgo” de Murillo ha sido la espoleta que ha puesto de manifiesto el cansancio social contra el crimen, la corrupción y la impunidad que se ha mantenido durante la presidencia de Enrique Peña Nieto. Además, los manifestantes que tomaron la calle tras la rueda de prensa del fiscal pintaron en los muros de la Fiscalía la frase: “Ya me cansé… del miedo”.

Los estudiantes de magisterio desaparecidos el pasado 26 de septiembre en el estado mexicano de Guerrero fueron asesinados y luego quemados en el basurero de Cocula, que desde hace más de una semana rastreaban las autoridades. Algunos de ellos estaban inconscientes, aún vivos, y murieron a causa de la asfixia provocada por una incineración de 12 horas.

La policía llegó hasta ahí gracias a las confesiones de dos de los últimos detenidos. Estos confesaron haber asesinado a la mayoría de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, secuestrados por la Policía de Iguala en la noche del 26 de septiembre, después de arremeter contra ellos en tres ataques que se cobraron la vida de otras seis personas.