La subida del dólar está siendo la mejor aliada para un inversor que piense en la bolsa americana y también para las empresas exportadoras europeas. Pero es el peor enemigo de algunas compañías de Wall Street. Los expertos habían advertido de que las firmas que apenas tuviesen negocio dentro de Estados Unidos y fuesen exportadoras, se verían perjudicadas por el tipo de cambio. Y en los resultados del tercer trimestre varias compañías ya han podido notar el lastre del dólar.

De hecho, según datos de FactSet, las empresas del índice S&P 500 que tienen más de un 50% de su negocio en Estados Unidos han visto un incremento en sus beneficios del 9%. ¿Y las que tienen la mitad de su negocio fuera? Las grandes exportadoras han visto cómo sus beneficios solo han crecido un 6,5%, 2,5 puntos menos por culpa de la fortaleza de la divisa americana.

«El tipo de cambio restó 0,01 dólares al beneficio por acción de la compañía en el tercer trimestre. Al tipo de cambio euro/dólar actual, esperamos un impacto negativo en el beneficio por acción anual de entre 0,09 y 0,1 dólares», afirmó McDonald’s en su última presentación de resultados. No es para menos: de los 8.500 millones de euros anuales que suele facturar la compañía en Europa, con el tipo de cambio que había en mayo (en máximos anuales del euro), habría repatriado 11.840 millones de dólares a Estados Unidos. Sin embargo, hoy en día, con el euro en 1,25 dólares, sus ingresos se convertirían en 10.667 millones de dólares.
McDonald’s no es la única gran compañía que ha reconocido ya el impacto en sus cuentas de una divisa menos favorable.

También lo hizo Johnson & Johnson, que en su presentación de resultados asumió: «No vamos a predecir el impacto de los movimientos de divisas, pero si las tasas de cambio se mantienen en estos niveles, el crecimiento de nuestras ventas disminuiría casi en un 1,5%».

Lo contó así el 14 de octubre, cuando el euro se intercambiaba por 1,266 dólares (actualmente se sitúa en 1,255 dólares). Su negocio de Estados Unidos (protegido ante el cambio de divisa) supone menos del 45% de sus ingresos.

A las ya nombradas, hay otras grandes exportadoras muy expuestas a los vaivenes del dólar. En este sentido, Qualcomm podría ser la más afectada entre el medio centenar de firmas con más peso en el S&P 500, ya que tan sólo facturó un 3,2% en Estados Unidos en 2013. En la misma línea se encuentra Intel, ya que más de un 80% de su negocio se produce fuera del mercado doméstico.

Desde los máximos anuales, el dólar ya sube un casi un 10% contra la divisa común. Y la perspectiva de los analistas es que continúe haciéndolo en el futuro. El consenso de bancos de inversión prevé que el euro caiga contra el billete verde en 2015 hasta 1,20 dólares. Algunos, como Barclays, Saxo Bank, Morgan Stanley o Citigroup lo sitúan incluso por debajo de 1,15 dólares.