Así como sucedió con Reinaldo «Mostaza» Merlo, muchos dirigentes desean plasmar la idolatría del «9» más admirado por el hincha académico. Aunque en la mente del jugador no aparece la intención de ser catalogado de semejante modo.

Buenos Aires, Argentina.- Surgido de las inferiores de Racing, Diego Milito, consiguió dos títulos en la Academía: torneo Apertura 2001 y el campeonato de Primera División 2014. Luego de su retorno desde Europa, jugando Genoa e Inter, de Italia, y Zaragoza, de España, cada fanático hace sentir su agradecimiento hacia el futbolista que regresó en busca de gloria.

Con los pies en la tierra, Milito, declaró en la revista Nos Digital: «A mí me alcanza y me sobra con el cariño que me da la gente. No me pongo ni a pensar en eso. No me preocupa en lo más mínimo ser í¬dolo. Lo más importante es el cariño de la gente. No hay que pensar más allá de eso».

Desechando la posibilidad de mostrarse como el gran autor de los galardones deportivos, dio su punto de vista sobre su rol de «referente» dentro del grupo; compartida con Sebastián Saja. «Por edad, sí lo siento de esa forma¬. Obviamente, cuando puedo trato de comentarle algo a los chicos, pero simplemente contando lo que uno vivió. Es una ayuda para que se equivoquen lo menos posible…Es un poco natural. Es más una cuestión de experiencia, de edad y de haber vivido muchas cosas en el club «, admitió el «Principe» Milito.

En cuanto a sus objetivos personales, sostuvo con gratitud y satisfacción: «La verdad es que no me puedo quejar. Soy un eterno agradecido a este deporte por todo lo que me ha dado. He cumplido la mayoría de los sueños que tengo de chico. Serí¬a injusto de mi parte pedir algo más. Por supuesto, hubiera querido estar con algunos jugadores o con algunos entrenadores. Pero de todos los compañeros y de todos los técnicos aprendí mucho».