Pico y el Peque pasaron a la segunda ronda del ATP 250 de Austria gracias a su victoria de esta mañana sobre Andrey Golubev (65º) por 0-6, 6-2 y 6-1, y Alexander Zverev (159º) por 6-1 y 6-0, respectivamente. Mónaco, quien viene de ser subcampeón en Gstaad, defiende la final.

Fue le tandilense quien abrió la actividad, con un comienzo poco prometedor al haber ganador solo cinco puntos con su saque. Pero después de las tres roturas cometió menos errores y, con 77% de primeros servicios consiguió los dos quiebres que le dieron el segundo set, el útlimo rompimiento después de la interrupción por lluvia. El último parcial comenzó con cinco juegos en fila, y aunque no aprovechó el primer match point, cerró el partido con el saque sobreponiéndose a dos break points.

El número 81 del mundo retornó al top cien luego de una semana como 105 del mundo, pero de no ganar dos partidos más volverá a salir de este grupo. Mañana tendrá su próximo desafío ante Jarkko Nieminen (52º y séptimo preclasificado), quien le ganó a Teymuraz Gabashvili (66º) por 6-4 y 6-4. El de Masku lidera el historial por 3-2, aunque las dos veces que ganó Juan fue sobre polvo de ladrillo, incluyendo en la final de Düsseldorf 2013.

Sobre el final de jornada debutó Schwartzman, quien estaba jugando su tercer torneo en la temporada luego de Umag y Roland Garros, contra el alemán de 17 años que venía de hacer semifinales en Hamburgo. Ese antecedente no pesó, porque el número cien del mundo quebró siete veces luego de doce oportunidades, aprovechando que Zverev sacó con 44% de efectividad y ganó solo cuatro puntos con su primer saque.

El porteño, que este año ganó el Challenger de Aix de Provence y no tiene puntos por defender, chocará mañana con el segundo sembrado Marcel Granollers (28º), quien debutará en esta instancia y no tiene antecedentes con el argentino. El miércoles también será el turno de Máximo González (104º) ante Albert Ramos Vinolas (97º), a quien el tandilense le ganó en Hamburgo 2010.