Antes «caían» a los dos años. El objetivo es hacerlo coincidir con el plazo máximo de vigencia de las licencias de conducir, según dispuso la Legislatura porteña.

Una nueva modificación a la ley para el régimen de faltas de tránsito, amplió el lapso a cinco años en el plazo para las prescripciones de multas, para hacerlo coincidir con el plazo máximo de vigencia de las licencias de conducir. Anteriormente, las faltas prescribían a los dos años.

La medida fue dispuesta por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires mediante una modificación a la Ley 451, que es el régimen de faltas.

La disposición procura así que «los infractores den cumplimiento a la obligación de pago de sus multas, habida cuenta de que ese organismo se encarga de otorgar un certificado de libre deuda de faltas cada vez que se requiere renovar la licencia de conducir».

La moción de tratamiento fue presentada por el diputado Daniel Presti (PRO) presidente de la Comisión de Justicia, y obtuvo 37 votos positivos, 15 negativos y 2 abstenciones.