Miles de opositores participaron en una multitudinaria marcha en Caracas y otras ciudades de Venezuela para manifestar su rechazo a la suspensión del referendum para recortar el mandato de Nicolás Maduro. La confrontación política en el país escaló después de que el Parlamento votó a favor de iniciar un juicio político al Presidente a quien acusaron de «ruptura del orden constitucional».

Al grito de «¡Democracia sí, dictadura no!» y «¡Queremos contarnos ya!», los manifestantes se congregaron para exigir la «restitución del hilo constitucional» y la realización del referendum. «Estoy aquí porque quiero que mis nietos tengan un futuro mejor, que podamos sacar a un presidente que viola la constitución y nos quitó el derecho a elegir», dijo un ama de casa que estaba en medio de la manifestación.

Sin embargo, es poco probable que la votación de la semana pasada tenga consecuencias legales. Maduro todavía controla otras ramas del gobierno, como las Fuerzas Armadas y el Tribunal Supremo, que ya declaró ilegítima la Asamblea Nacional. Tras la sesión, el Presidente venezolano acusó a los legisladores opositores de comportarse como miembros de un «circo» y de intentar un «golpe parlamentario».

El Consejo Nacional Electoral -también controlado por el oficialismo- suspendió el proceso de recolección de los cuatro millones de firmas necesarias para activar el referendo bajo el argumento de que acataba órdenes de tribunales penales que detectaron fraude. Sin embargo, esta consulta ofrecía la mejor vía para resolver la crisis política y económica de manera pacífica.

«Hoy correspondía ir a colocar nuestra huella como último paso a la activación de un referendo revocatorio», dijo el excandidato presidencial Henrique Capriles, uno de los principales impulsores del proceso, en referencia a las firmas que se recabarían este 26,27 y 28 de octubre.