Quien fuera el primer campeón local en Wimbledon en 77 años intentará recuperar la corona luego de haber vencido a Tomas Berdych (9°) por 6-3, 6-3 y 6-3 después de dos horas. El domingo enfrentará a Milos Raonic (7°), quien eliminó a Roger Federer (3°).

El checo apostó por sorprender al número dos del mundo al subir a la red, pero eso no le dio más que cansancio en busca de su segunda final de un Grand Slam (la anterior, también aquí en 2010). De las 44 veces que atacó ganó el 70% y así consiguió mayor cantidad de winners (32 a 20).

 Pero triplicó los errores no forzados de quien también había llegado a la final en el último Australian Open y Roland Garros (30 a 9) y solo una vez logró quebrarle, mientras que cinco veces sobre diez oportunidades rompió Andy.

Será la undécima vez que el campeón en el US Open 2012 y Wimbledon 2013 juegue el último domingo en uno de estos torneos, enfrentando al debutante absoluto en estas instancias. Raonic sufrió al escocés tres semanas atrás en

la final de Queens, el único antecedente en una final y en césped. 6-3 lidera Murray, quien ganó los únicos dos partidos a cinco sets en Nueva York cuatro temporadas atrás y este año en Australia.

Mañana a las 10hs será la final femenina entre Serena Williams (1°) y Angelique Kerber (4°) – será la próxima dos del ranking – con el marcador 5-2 para quien buscará alcanzar el record de Steffi Graf de 22 Grand Slams ganados, pero la alemana corre con la ventaja de haberla vencido este año la final en Melbourne Park.

La estadounidense volverá a ver salir al estadio principal horas más tarde junto a su hermana Venus, quien perdió con Kerber en semifinales, por la final en parejas ante Timea Babos (finalista en 2014) y Yaroslava Shvedova (ganadora en 2010, mismo año que lo hizo en el US Open, y además con otras tres finales de Grand Slam). Las Williams ganaron trece torneos de esta categoría juntas, cinco en Londres.