La semana pasada se lanzó el primer cuento chileno para niños que toca el tema de la diversidad sexual y las distintas formas de comprender el término familia. El libro será distribuido en diversos establecimientos preescolares, como también en las dependencias del Servicio Nacional de Menores (Sename) y en bibliotecas públicas.

El objetivo es cubrir “la necesidad de ir enseñando a los niños respecto de que las conformaciones familiares no necesariamente son tradicionales”, según dijo Leslie Nicholls, psicóloga y parte de los autores del cuento. “Este libro no está hablando de homosexualidad, sino que está hablando de una familia homoparental. En el fondo, se está hablando de un vínculo familiar. Punto”, añadió.

La iniciativa fue ideada por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), y financiada por la Unión Europea y por la Embajada del Reino de los Países Bajos en Chile. Además, cuenta con el apoyo de diversos organismos estatales, como la Junta Nacional de Jardines Infantiles (órgano gubernamental dependiente del Ministerio de Educación que rige las instituciones preescolares).

Sin embargo, en un país donde algunos de los partidos políticos de mayor influencia son abiertamente conservadores (como la Unión Democrática Independiente –UDI– y Renovación Nacional –RN-), la noticia causó gran polémica y rechazo.

La diputada Andrea Molina (UDI), salió a advertir que se opone a la “imposición de este tipo de relatos” por parte del Estado.

“Nosotros creemos en una educación libre, en la diversidad de los proyectos educativos, y por ello no creemos que sea pertinente imponer algún tipo de contenido y que los padres no puedan elegir qué educación es la que quieren para sus hijos”; sostuvo.

También, algunas ONG chilenas de corte conservador, como Comunidad y Justicia, salieron a declarar que los niños deben tener “sólo un padre y una madre, no dos papás ni dos mamás”, según expresó Pablo Urquízar, el director de la organización.

Frente a la oleada de críticas, el ministro vocero de Gobierno, Álvaro Elizalde, manifestó que cada institución educacional tendrá la oportunidad de decidir adquirir o no el cuento Nicolás tiene 2 papás.

“Aquí no hay una imposición y tendrán que ser los padres y apoderados y los respectivos educadores de párvulos quienes deberán determinar si utilizan o no este texto”, dijo, dejando claro también que el libro “expresa los cambios que se están desarrollando en nuestro país”.

Hasta el momento, un director regional de la Junji –en la comuna de Los Lagos, al sur de Chile– rechazó absolutamente la entrega del cuento en los establecimientos que correspondan a su mando. “En ningún momento existe el libro en las estanterías y las educadoras en el trabajo con los niños en los jardines no lo van a leer, ni mucho menos. No”, dijo Sergio Uribe.

El libro también ha recibido manifestaciones de apoyo por sectores más liberales y juveniles de la población chilena.

Leer el cuento online aquí http://issuu.com/movilh/docs/nicolas_tiene_dos_pap__s/16?e=0/9876622