El número cinco del mundo retuvo la corona del ATP 500 de Barcelona tras superar a Pablo Andújar (66°) por 6-4 y 6-4 tras poco más de media hora. Es su segundo trofeo del año luego de Memphis.

El asiático tuvo mejor devolución que servicio, ya que tuvo tres dobles faltas contra una del local (ambos tuvieron un ace) y sacó con 55% de primeros servicios contra 66% del subcampeón, pero al ganar cinco puntos más con la devolución que su rival (31 a 26), pudo romper cuatro veces tras seis oportunidades, aunque también perdió dos veces su saque.

El entrenado por el argentino Dante Bottini ahora quedó con ventaja de 3-1 sobre el de Cuenca, pero no tenía triunfos en cancha lenta. Además del título en Estados Unidos, llegó a la final en Acapulco. Éste fue su noveno título (el segundo en cancha lenta) con otras cinco finales perdidas.

El primer preclasificado descansará una semana hasta el Masters 1000 de Madrid, donde el año pasado perdió la final con Rafael Nadal. Andújar se presentará en el ATP 250 de Múnich, donde no defiende puntos y debutará ante Joao Souza (77°) – luego podría ser rival de Gael Monfils (15°) -.

Hoy además en el ATP 250 de Bucarest se consagró Guillermo García López (45°) por 7-6(5) y 7-6(11) ante Jiri Vesely (46°). El ibérico – que tiene record de 5-3 en finales – ya se había consagrado en Zagreb, mientras que el checo alcanzó su segunda final luego de la consagración en Auckland.