Tiempo atrás un título así significaba la caída de los Pumas, como siete días atrás había ocurrido en Nelspruit. Pero esta vez corresponde al triunfo por 26-24 en Salta, apenas el segundo en la historia ante los Springboks.

El terreno fue absolutamente ganado por los de Daniel Hourcade, que promediaron mayor posesión pero sufrieron en el comienzo del segundo tiempo, después de una primera mitad desgastante que se transformó en diez puntos en contra en los primeros cinco minutos del complemento.

Fue por eso que el fantasma de la Derrota Digna volvió a aparecer, con el marcador favorable para los visitantes a tres minutos del final antes del penal de Santiago González Iglesias.

En todo el partido solo durante seis minutos los sudafricanos vieron el resultado para su lado: antes de esa última patada cuando Morne Steyn sumó su penal (venía de errar la conversión, fallando en total dos intentos al igual que Elton Jantnies), y en el minuto veinte cuando el apertura titular quebró el cero después de unas infracciones albicelestes que llevaron el partido de un scrum a favor a cinco metros del in-goal a verse abajo en el marcador y con un jugador menos por el tacle a destiempo de Ramiro Herrera que le valió la amonestación.

Esos tres puntos fueron los únicos en el primer tiempo para los verdes, que sufrieron dos penales y una conversión de Nicolás Sánchez – luego salió con un golpe – y el try de Joaquín Tuculet. Después de los cinco minutos 29194514351_4e5cfb17f9_zfatales del segundo tiempo, en donde Jantjies volvió a sumar, Bryan Habana apoyó y Johan Goosen empató en trece con su conversión, Juan Martín Hernández ganó siete puntos con su increíble habilitación con el pie hasta la esquina hacia Juan Manuel Leguizamón y luego con su patada, más un penal posterior.

La sombra de Nelspruit apareció con los penales de Steyn y el try de Pieter Steph du Toit, especialmente porque fue conseguida por Sudáfrica a base de presión e infracciones de los argentinos, que estaban perdiendo la carrera física.

González Iglesias se encargó de que el triunfo se quedara en casa, por primera vez en la historia ante este rival con quien ya habían empatado en 2012 en Mendoza. Esa misma ciudad había sido escenario del primer festejo ante Australia en 2014.

Cinco puntos tienen Sudáfrica y Argentina, detrás de Nueva Zelanda que lleva diez luego haber vencido esta madrugada a Australia por 29-9. Los All Blacks ya le habían ganado a los campeones defensores la semana anterior en Sídney, por lo que los dejan últimos sin puntos y con 54 puntos de diferencia.

 La próxima semana será de descanso antes de viajar a Hamilton y Perth. Tras otro recreo jugarán con los neozelandeses en Vélez y los australianos en Twickenham.