Un grupo de supuestos aliados del Estado Islámico fue detenido en Australia, acusados de planear asesinatos al azar, filmarlos y subirlos a internet.

Sucedió este mismo jueves. Las ciudades de Sídney y Brisbane se vieron colmadas de terror por la aparición de un grupo de adeptos a ISIS. La policía local detuvo al menos quince sospechosos relacionados con el Estado Islámico por la presunta acusación de querer decapitar civiles al azar y difundir videos mostrando la bandera del islam.

El operativo policial fue todo un entramado del sistema coercitivo. Participaron 800 efectivos para poder encontrar a los sospechosos que querían aportar a la yihad, o guerra santa.

Uno de los cabecillas del grupo, Omarjan Azari fue llevado a la corte a declarar. Azari, de 22 años, fue contactado por Mohamad Baryalei, uno de los líderes de ISIS en Siria para que cometiera el siniestro atentado. Baryalei es conocido por su capacidad de conseguir adeptos para la yihad alrededor del mundo.

Con esta noticia sobre la mesa, la alerta terrorista en Australia aumentó esta mañana al nivel más alto. Esto preocupa no solo a los civiles, sino también al ámbito político. Debido a que en Noviembre está estipulada una reunión del G20 en Sídney. Allí habrá una reunión de jefes de estado de varios países que actualmente están peleando contra el califato que propone ISIS.

Es por eso que, no sería para nada descabellado pensar en un golpe sobre la ciudad más importante del continente justo en el momento de la reunión.

Julián Groppo