Los inversores en el parqué neoyorquino recordarán durante un tiempo la fotografía del cierre de Wall Street de hoy, gracias a los dos récords históricos que se apuntaron por tercer día consecutivo tanto el Dow Jones como el S&P 500.

Todavía con euforia postelectoral, los mercados recibieron con división de opiniones el ultimo informe de empleo oficial publicado por el Departamento de Trabajo, ya que aunque bajó el paro una décima se crearon menos empleos de lo previsto.

La tasa de desempleo descendió al 5,8 % en octubre, lo que viene a reflejar una progresiva mejora del mercado laboral, que no veía estos niveles desde julio de 2008, en los meses previos al estallido de la gran crisis.

Sin embargo, el mes pasado la primera economía del mundo creó unos 214.000 nuevos puestos de trabajo, por debajo de los 231.000 que esperaban los analistas, de ahí que los operadores no fueran capaces de inclinar la balanza.

Al final del día el Dow Jones de Industriales y el selectivo S&P 500 cerraron en máximos históricos: el primero subió un 0,11 % y terminó en 17.573,93 puntos, y el segundo avanzó un tímido 0,03 % pero suficiente para fijar un nuevo récord en 2.031,90 unidades.

Con el de hoy, ya son 22 ocasiones en las que el Dow Jones, en el que cotizan algunas de las principales empresas de Estados Unidos, logró un nuevo récord en lo que va de año, mientras que el S&P 500 ha batido cifras récord 38 veces desde enero pasado.

Las tres principales referencias de Wall Street terminaron la jornada con avances semanales, del 1,04 % en el caso del Dow Jones, del 0,66 % en el caso del S&P 500 y del 0,03 % en el caso del índice compuesto del mercado Nasdaq.

Nueva York se desmarcó así del pesimismo de sus colegas al otro lado del Atlántico, donde la mayoría de las plazas financieras terminaron la jornada con pérdidas, encabezados por Madrid (-1,32 %), Milán (-0,99 %), Fráncfort (-0,91 %) y París (-0,89 %).