«Por decisión política de la presidente Cristina Kirchner desde este momento los pasajeros viajan en trenes 0 KM y no en coches de 1960». La frase pertenece al ministro del Interior, Florencio Randazzo, y fue pronunciada el lunes cuando se puso en marcha un tren nuevo de origen chino que une la ciudad de Buenos Aires con Córdoba.

De lo que no habló el ministro es del extenso periplo que deben superar los usuarios para llegar a destino. La formación que se estrenó el lunes partió a las 20:45 de Retiro y llegó a destino a las 16:20 del martes. Un viaje de casi 20 horas.

Según publica La Voz del Interior, en 1870, el tren demoraba dos días y había que hacer transbordo. En 1980 se habilitó un servicio directo que demoraba 19 horas, lo mismo que ahora, en 2015. En 1914 se acortaron los tiempos a 13 horas. En 1953 el viaje a Buenos Aires ya se podía hacer en 11 horas. Y en 1938, el Central Argentino, logró el mejor tiempo: sólo nueve horas con dos paradas.

La flamante máquina china está capacitada para alcanzar 120 kilómetros por hora, sin embargo está trabajando a un promedio de apenas 36.