El silo bolsa destruído tenía 170 toneladas de maíz y el hecho ocurrió en el partido bonaerense de Cañuelas.

Al no haberse producido ningún robo, se sospecha que se trata de un mensaje contra los productores por el acopio de granos a la espera de que mejore el precio.

El ataque tuvo lugar en la localidad de Máximo Paz, en un campo que alquila el presidente de la Sociedad Rural local, José Butler.

«Es un maíz que ya está vendido. Hace unas semanas cayeron 70 milímetros (de agua) y la semana pasada otros 35. No lo podía sacar de ninguna manera», afirmó Butler. Y añadió: «Esto es preocupante porque cualquiera entra a los campos y te puede hacer un desastre. Ya lo hablé con la gente de Delitos Rurales, porque me parece que esto es un hecho muy grave de inseguridad».