El Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad el apoyo a la hoja de ruta de las grandes potencias, que fija el inicio en enero de un proceso de diálogo entre el régimen sirio y la oposición que llevaría a un alto al fuego parcial y en un plazo de 18 meses a la celebración de elecciones.

Por primera vez desde el estallido de la guerra civil siria en 2011, el Consejo aprobó una resolución sobre una salida negociada al conflicto. El voto favorable llegó después de que Rusia, aliado del régimen sirio, acordara el texto con los otros cuatro miembros permanentes (Estados Unidos, China, Francia y Reino Unido).