El equipo de Marcelo Gallardo apenas logró un empate con sabor a eliminación ante Juan Aurich. Ahora, depende de los peruanos para no quedar fuera de la copa Libertadores en uno de los grupos -sino el más- accesible del certamen continental.

Increíble, insólito, humillante. Los Millonarios no pudieron ganar un partido regalado ante un equipo que hizo lo que pudo para no sufrir una goleada. Y ese equipo, que llegó a Núñez con esa intención, se llevó un empate con sabor a triunfo y que los esperanza con clasificar.

Vamos por parte. En el primer tiempo, River volvió a pasar por arriba al Aurich. Sin embargo, al igual que en la ida, apenas pudo concretar un gol. El encargado fue Mercado, que luego de una pifia de Teo Gutiérrez, encontró una pelota perdida en el área para el 1-0 parcial.

Exactamente igual que en la ida, los locales tuvieron infinidad de situaciones para aumentar la ventaja. En el segundo tiempo, con un conjunto peruano perdido en el campo minado del Monumental, el delantero colombiano estrelló tres tiros contra los postes, dos en la misma jugada. Mora, Sánchez, Martínez, todos dispusieron de su chance para convertir su gol. Pero no.

Sin embargo, y tal como dice el dicho -los goles que no se hacen en un arco, se hacen en el otro- los peruanos llegaron al empate sobre la hora. Un centro desde la mitad de la cancha, un cabezazo para bajar la pelota, pifia de Mayada y a cobrar para Marcos Delgado, que llenó el pie de futbol para el 1-1 y el Knoc Out técnico para los de River.

Empate vergonzoso para el campeón sudamericano que sigue sin ganar en la copa. El grupo más fácil terminó siendo un calvario para un grupo de jugadores que parecen pensar en otra cosa más que en el presente del club de Núñez. A esto hay que agregarle que el muñeco tiene dos nuevos problemas: Vangioni y Balanta se retiraron lesionados.

Las posiciones: Tigres 10, Aurich 5, River 3, San José 3.