El bahiense se quedó con el Challenger uruguayo en la última semana del año antes del Masters de la categoría en San Pablo. Esta tarde superó a Iñigo Cervantes (108°) por 7-5, 2-6 y 6-4 para levantar la cuarta copa de la temporada.

El argentino – que venía de ganarle a Pablo Cuevas (40°) – terminó sin aces y con tres dobles faltas (seis saques ganadores tuvo el cuarto cabeza de serie) y aunque ganó solo nueve puntos con el segundo saque, tuvo 75% de primeros servicios.

Aunque ganó la mitad más de puntos con la devolución en comparación al español, ambos finalizaron con cinco quiebres pero el número 78 del mundo no pudo salvar ningún break point, a su vez que desperdició seis.

En el primer set necesitó romper por segunda vez en el final para tomar ventaja, pero luego perdió sus dos primeros juegos de saque del siguiente parcial. En el tercero, comenzó torcido pero pudo revertir la historia tras dos horas y cuarto y coronarse por décima vez en su carrera.

Este año dio la vuelta en San Luis de Potosí, San Pablo y Porto Alegre (también en Santiago de Chile y Vicenza como doblista), comenzando el año casi fuera del Top 200 pero luego pasando a jugar cuatro torneos ATP (San Pablo, Bogotá, Washington y el US Open) y ganando un partido (en el ATP 500 de la capital estadounidense).

Todos sus trofeos fueron en polvo de ladrillo, salvo en 2012 durante la primera edición del torneo que reúne a los mejores de la temporada en esta categoría en el cemento paulista. Desde el miércoles volverá allí pero ahora en cancha lenta, donde será el único argentino y segundo cabeza de serie. Como no defendía puntos, quedará cerca del puesto 65, mejorando su mejor ranking histórico alcanzado dos semanas atrás.