Antiguamente, los piropos eran una herramienta fundamental para que el hombre pueda acercarse a una mujer desconocida y, de esa forma, poder entablar una conversación. Sin embargo, son cada vez menos utilizados y, en muchos casos, son mal vistos por parte del receptor. En este artículo repasaremos distintas formas frecuentemente utilizadas para decir un piropo de una persona hacia otra.

En público o en privado, del sexo masculino al femenino o viceversa, a un conocido  o a un extraño. Los piropos pueden expresarse de esas maneras, de una persona a otra en privado ya sea para un hombre o una mujer, o también pueden ser en público ante alguien totalmente extraño. Justamente estos últimos son los que más llaman la atención, ya que suelen ocurrir en la calle y son dirigidos  de parte del piropeador hacia una persona desconocida que lo atrae ya sea por sus ojos, su belleza o sus curvas. Generalmente, estos tipos de piropos son dirigidos al sexo femenino ya que el masculino suele ser más lanzado y, en su defecto, desubicado.

Existe el hombre refinado e intelectual que dice un piropo de acuerdo a su ingenio para expresarlo en ese momento: “Quisiera ser un tablero de ajedrez, para tener a una reina como vos”. Por lo general,  tienen éxito y atraen a la mujer instantáneamente por la delicadeza de su expresión. Pero también puede fallar ya que puede generar la risa tanto de la mujer halagada como de terceros que estén presentes en el momento de la confesión. Esto genera que el galán sienta ganas de meterse en un pozo y no salir nunca más debido a la vergonzosa situación que lo deja expuesto.

Por otra parte, está el que intenta interactuar con la mujer con un piropo que la obligue a una respuesta de su parte. Algunas siguen caminando ignorando al hombre y haciendo oídos sordos a lo que le diga, en cambio, otras por curiosidad o diversión entran en el juego: “–Perdón, ¿no estás cansada? –No, ¿por qué? –Porque estuviste dando vueltas todo el día en mi cabeza”. Si el hombre logra esto, rompe el hielo y  puede desencadenar en una conversación más extensa, y así logar invitarla a salir.

Por último, las obras en construcción son todo un desafío para las mujeres que deben pasar por allí ya que los obreros suelen asomarse y dedicar una gran cantidad de, si se pueden llamar así, “piropos” hacia ellas: “Rubia, con esa delantera salimos campeones seguro”. Por lo contrario, otras mujeres suelen caminar justamente por esas zonas para hacerse desear ante la gran cantidad  de trabajadores que están expectantes del sexo femenino que desfila por esas calles. Sin embargo, muchas se sienten acosadas con las barbaridades que se les llegan a decir y por esa razón algunas responden violentamente. En cambio, otras se sienten atemorizadas por lo que solo agachan la cabeza y caminan velozmente para alejarse de ellos.

En estos casos la diferencia reside en el estilo de la mujer que lo recibe, puede disponerse al mismo, tomar una buena actitud para recibirlo y agradecer o, por lo contrario, puede vivir la escena como incómoda y desagradable. Esta diferencia se basa tanto en la forma en que el piropo fue dicho como en la tolerancia de quien lo recibe. También, el piropo depende de la persona que lo expresa, depende de su grado de madurez, educación y socialización, ya que una persona que no tiene la suficiente experiencia y madurez puede que no le salga muy bien, a diferencia de otros que sí la tienen y saben cómo sensibilizar efectivamente a la persona receptora.

 En conclusión, aunque el piropo es algo pasado de moda, propio de otras generaciones, no se extingue ya que sigue siendo utilizado como arma de seducción o, en otros casos, acoso sexual. Antes, el hombre que solía decir piropos, era muy lector y memorizaba estrofas de poesías o frases de novelas que le parecían buenas y que podía utilizar en sus intentos de enamorar a una mujer. Sin embargo, hoy en día podemos ver que las personas han perdido parte del buen hábito de la lectura y eso conlleva a que los piropos sean menos románticos, poéticos, estudiados y elaborados.

Santiago Rocca

@SRocca94