El jefe de Gobierno porteño inició un plan de ajuste en la administración, que afectará solamente a cargos políticos medios y que apunta a que jerárquicos de organismos externos emparejen sus haberes con los de los ministros, es decir que no ganen más.

Con la medida que da de baja un centenar de puestos altos también se dispuso que el tope de los sueldos se el que ganan los ministros y habrá entonces una baja de honorarios para quienes actualmente superen esa marca. La poda permitirá un ahorro de fondos pero apunta también a reducir las estructuras de la administración pública como lo propuso Mauricio Macri. En esa sintonía Larreta comenzó su ajuste.

En el anuncio, que formularon el ministro de Hacienda Martín Mura y el jefe de Gabinete de Horacio Rodríguez Larreta, Felipe Miguel, se remarcó que no afectará al plantel de la planta permanente ni transitoria de la adminsitración porteña.

La propuesta es reducir en $1000 millones el presupuesto hasta fin de 2019, es decir del mandato del jefe porteño.

«Cada peso que ahorramos es un peso más que invertimos en mejorar la frecuencia del subte, en inaugurar espacios verdes y en todos los programas que llevamos adelante. De acá hasta el fin de nuestro mandato vamos a ahorrar 1.000 millones de pesos reduciendo el gasto político», explicó Miguel y Mura dijo que «gran parte del ahorro es por reducción de cargos políticos, ya que se eliminan 120. Esta reducción de estructuras la logramos llevar a cabo unificando funciones y reagrupando competencias».

Con una reorganización del organigrama de los ministerios, Larreta suprimió 29 sillas de cargos jerárquicos y otras 87 de nivel medio. Con eso se ahorra sueldos por $200 millones. Después inició el llamado «plan de convergencia». Esa novedad incluye que directivos de sociedades del estado porteño como por ejemplo AUSA (Autopistas Urbanas) y SBASE (Subtes) le permitan una reducción del gasto de $50 millones.

La «convergencia» se iniciará con un descuento de hasta 20% en la estructura salarial de los cargos de directores, síndicos, personal jerárquico de las Sociedades Anónimas y Sociedades del Estado, entes autárquicos y descentralizados poniéndole un tope a los sueldos de cargos ejecutivos con la premisa de que «ninguna autoridad superior podrá percibir una remuneración superior a la que corresponda al cargo de autoridad superior del Poder Ejecutivo que el Ministro de Hacienda y el Jefe de Gabinete determinen como equivalentes». En bruto, un ministro porteño cobra alrededor de $160 mil mensuales, que sería el tope para el resto de los cargos políticos superiores. Los que cobren más, tendrán una reducción de 20% y se congelarán los haberes hasta que empaten con los ministros.

También habrá un tope salarial para directores de los directorios y síndicos, sin cargos ejecutivos y con dedicación parcial que empezarán a percibir como remuneración un 30% del sueldo de un ministro, consiguiendo un ahora de $158 millones, en el presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires, que para el año próximo contempla gastos por $222 mil millones.

Además, Larreta disolverá Agencia de Bienes Sociedad del Estado, que fue creada como un organismo independiente dedicado a revisar los inmuebles estatales y, principalmente gestionar la venta de los mismos, una tarea de la que se encargará el propio Ejecutivo. Eso será una vez que la Legislatura porteña apruebe el proyecto de Ley enviado por el Gobierno de la Ciudad que propone la disolusión del organismo. Durante el año la Agencia contó con $60 millones para su funcionamiento.

«La austeridad es uno de nuestros valores más importantes desde que Mauricio era Jefe de Gobierno de la Ciudad. Esa misma política de ahorrar cada peso que entra sigue siendo una prioridad para Horacio», señaló Miguel durante la presentación que se realizó ayer en la sede del Gobierno porteño en el barrio de Parque Patricios.