La Ley de Basura Cero, aprobada en el 2007, exige  la promoción del reciclaje por parte del gobierno porteño, y su apoyo a la creación de mecanismos para la separación y tratado de materiales. Tiene como fín principal la reducción de la cantidad de basura generada por los ciudadanos.

Pero según el presupuesto a utilizar en el 2015, solamente se usará un 10% del mismo en materia de reciclaje, llegando a los 580 millones, contra a los 6.000 mil millones de pesos que se destinarían a las empresas recolectoras de residuos.

Actualmente se comenzó a aplicar el sistema de contenedores distintivos para los elementos reciclables, pero se puede notar que no están en existencia en todos los barrios de la Ciudad.

Alejandro Gianni, responsable político de la cooperativa de cartoneros llamada «Recuperadores Urbanos del Oeste», una de las 13 encargadas de juntar los residuos secos de la Ciudad de Buenos Aires, declaró que:  «Se realizó una distribución desigual de los tachos verdes: hay más en donde votan mayormente al PRO, es decir, en Nuñez, Belgano, Recoleta y Palermo; y en la zona sur de la Ciudad solamente hay en algunas partes de Caballito y de Flores».

Al día de hoy la política en materia de cuidado del medio ambiente sigue siendo insuficiente. Al año 2013 se relevó que se produce una cantidad de 6300 toneladas de basura por día, por lo que según los datos oficiales, desde la implementación de la ley, aun no se logró reducir ni tratar adecuadamente los desechos de los ciudadanos.