En las dos semanas previas al Gran Premio de Estados Unidos, las principales noticias giran en torno a las dos escuderías más humildes de la parrilla: Caterham y Marussia no correrán en Texas debido a problemas económicos.

Estamos entrando en la última parte de la temporada 2014 de la F1, categoría que, durante todo el año, estuvo en crisis. A la fea estética de los coches, el pobre sonido del motor y la poca lucha en pista se le agregaron los problemas presupuestarios de los equipos más humildes.

Ya la semana pasada, Caterham expresó que no cuentan con los fondos suficientes para participar del GP de Estados Unidos. La empresa está en una transición, donde los dueños anteriores y los nuevos se acusan mutuamente de las deudas impagas.

La situación con la otra escudería modesta, Marusia también es seria. Esta semana entró en concurso de acreedores y fue puesta a la venta, para que algún grupo de inversores se haga cargo de las deudas y salve al equipo ruso. También anunció, estos últimos días, que no correrá en Austin.

De esta manera, sólo 18 pilotos participarán de una de las últimas pruebas del calendario que podría comenzar a definir la temporada. Recordemos el aspecto deportivo: Hamilton lidera el campeonato de pilotos con 17 puntos de ventaja sobre Nico Rosberg. Por el lado de las escuderías, Mercedes ya es campeona del mundo, mientras Williams, Ferrari y McLaren batallarán por el tercer puesto, que entrega una jugosa suma de dinero para el año próximo.

La última noticia que se dio a conocer fue la exclusión de Vettel de la clasificación del sábado. Es que el alemán cambió su motor por sexta vez en la temporada y fue penalizado. Los organizadores lamentaron la decisión de su equipo de cambiar el motor, ya que le saca algo de dramatismo a la contienda del día sábado.

Por otro lado, el Alemán ya se considera fuera de Red Bull, por ende no tiene mucha motivación para estas últimas tres carreras. Lo mismo ocurre con Alonso, que el año que viene no estará en Ferrari.

La única gran esperanza de espectáculo queda en manos de Hamilton y Rosberg. Los dos compañeros, los dos rivales que pelearon palmo a palmo durante todo el año y que darán todo por el título de pilotos de la máxima categoría de automovilismo, que, aún en crisis, sigue siendo atractiva.