Una delegación del Congreso estadounidense llegó a La Habana en la primera visita a la isla desde que Estados Unidos y Cuba acordaron restablecer relaciones el mes pasado, los demócratas se reunirán con funcionarios cubanos y líderes de la sociedad civil y disidentes para discutir las medidas prácticas necesarias para normalizar las relaciones rotas desde 1961.

Como parte del acuerdo anunciado el mes pasado, EE.UU. flexibilizó las restricciones de viaje y comercio para ciudadanos estadounidenses con la isla, y Cuba liberó a 53 presos de una lista elaborada por Washington. Una delegación de alto nivel del Departamento de Estado de EE.UU. llegará el martes a Cuba para sostener conversaciones sobre inmigración.

Aunque el embargo económico que EE.UU. tiene contra Cuba sólo puede ser eliminado en el Congreso, el gobierno de Barack Obama anunció el jueves el levantamiento de algunas medidas, que incluyen los viajes de estadounidenses a la isla, el envío de remesas, los servicios de telecomunicaciones y de finanzas.

La decisión de flexibilizar esas medidas es coherente con el anuncio del 17 de diciembre de Obama sobre su intención de normalizar las relaciones diplomáticas con Cuba, inexistentes durante más de cinco décadas.

El jueves, el secretario del Tesoro estadounidense, Jack Lew, dijo que las medidas buscan reemplazar políticas sobre Cuba que no funcionan y enfatizó que tendrán un “impacto directo” sobre los cubanos, los nuevos billetes serán de 200, 500 y 1.000 pesos cubanos. La mayor denominación hasta ahora es de 100 pesos.

El jueves por su parte, el Banco Central de Cuba anunció que a partir del 1 de febrero pondrá en circulación billetes de pesos cubanos de denominaciones más altas, para facilitar las compras en el país y conseguir unificar eventualmente sus dos monedas. En la isla circulan el peso convertible (CUC) equivalente al dólar, y el peso cubano (CUP) que tiene un valor de 0,04 centavos de dólar.