El equipo de juego reducido llegó una instancia más lejos que en la anterior jornada del Circuito Mundial de Seven en Dubái, aunque no pudieron alzarse con la Copa de Bronce tras caer con Francia. En enero volverán a ver acción en Wellington.

La llegada a Sudáfrica, donde el año pasado habían llegado hasta la final por el título, había sido difícil desde la semana anterior cuando en el cuadro albiceleste salieron sorteados los All Blacks (aunque en Dubái había sido octavo) e Inglaterra (terceros en la última fecha), junto con Canadá (los habían vencido en la rueda anterior).

No fueron sorpresivas las caídas ante los neozelandeses (12-26) y la Rosa (14-19) y valió más el triunfo sobre los norteamericanos (43-14) ya que habían empatado ante Nueva Zelanda. Japón fue el rival en los cuartos de final el domingo, y la victoria fue más holgada que seis días atrás por 31-14.

Australia se interponía entre el equipo de Santiago Gómez Cora y la final, luego de que éstos también ganaran solo un partido en la fase de grupos. Dos veces estuvieron en ventaja los Wallabies pero fueron los Pumas los vencedores por 21-17. Misma historia pero a la inversa se vivió ante Francia, con el resultado al descanso favorable a los argentinos por dos, pero caída al final por 7-19.

En la tabla general Argentina suma 12 puntos, manteniéndose undécimos en esta tabla que clasificará al Mundial de San Francisco 2018. Inglaterra venció en la final a Sudáfrica, que se mantiene en la primera posición ya que habían sido campeones en Dubái. Nueva Zelanda se quedó con el tercer lugar sobre Gales.

Los Pumas llegarán en dos meses a tierras maoríes, donde un año atrás alcanzaron la final de Plata. Una semana después viajarán a Sídney, donde quedaron quintos la temporada pasada.