El edificio R4 aborda la cuestión de cómo la escala y la ubicación informan a los edificios de oficinas del centro de la ciudad, y cómo este contexto puede reflejarse perfectamente en la «eficiencia en el trabajo», de manera informal, tal vez incluso de manera natural.

El sitio resultó cada vez más crítico en este proceso. A pesar de su ubicación privilegiada, el terreno es dominado por un gran número de restricciones que hacen que sea muy difícil construir: entre una calle estrecha y un cementerio abandonado, flanqueado por un edificio de departamentos de 40 metros de altura.

Aquí, la respuesta arquitectónica difícilmente podía ser una masa homogenea y transparente. Por el contrario, la respuesta lógica era un campo de múltiples puntos focales que lidian con el entorno tanto a niveles discretos como en el total del edificio.