La academia lo venció 1-0 de local en la última fecha del Torneo de Transición. Centurión marcó el tanto del partido y pese al triunfo de River sobre Quilmes, los de Avellaneda y lograron su octava estrella.

El Cilindro de Avellaneda volvió a vestirse de fiesta y esta vez no fue por el aliento de un público incondicional sino que fue por lo hecho en el campo de juego por un equipo que mostró solidez y contundencia en el último tramo del torneo. Diego Milito sin duda fue el artífice fundamental para un plantel que necesitó la categoría de un jugador que volvió al club de sus amores para devolverle el prestigio.

En la primera parte el equipo de Diego Cocca salió a buscar el primero con mucha decisión y genero peligro inmediatamente. Primero con un tiro de Gustavo Bou qua tapó el arquero y luego con un tiro ortodoxo de Diego Milito, para otra gran respuesta del uno del Tomba.

Los mendocinos retrasaron bien sus líneas y de a poco el local ya no podía entrar con facilidad, con el un duelo muy  trabado en el medio. La contra quiso ser el arma mortal de Godoy Cruz aunque no pudo ejecutar su plan.

Aun con el duelo ordinario Diego Milito cada vez que pudo desequilibró con su experiencia. Cerca de los 40 minutos metió un remate potente, abajo, difícil de llegar pero la figura del arquero Sebastián Moyano se hizo presente.

En la segunda parte el estadio Presidente Perón iba a delirar de alegría en el comienzo. Gastón Díaz se sacó de encima la marca, mandó un centro para Ricardo Centurión que de cabeza con ayuda del defensor Sebastián Olivarez.

Ya en el final cuando River le ganaba a Quilmes 1-0 con gol de Carlos Sánchez, Luciano Lollo salvó desde el piso a Racing para darle el triunfo y el ansiado campeonato.

Así Racing quedó con 41 puntos producto de 13 victorias, dos empates y cuatro derrotas con 30 goles a favor y 15 en contra. Se coronó tras 13 años y alcanzo la octava estrella, clasificando a la Libertadores de 2015.