En un Cilindro colmado, la Academia intentó por cielo y tierra quebrar a los paraguayos, pero siempre chocó con la enorme figura del uno Aguilar. Los de Cocca jugaron con diez desde el final de la primera etapa por la expulsión de Saja por un tonto penal que Ibáñez contuvo luego. El Aborigen jugara con River una de las Semifinales.

Racing no pudo con su propio karma y se quedó a mitad de camino de su sueño americano. En Avellaneda, no pudo con el aguerrido Guaraní y no pasó del cero en un partido que tuvo de todo y la gran figura fue el uno del Aborigen; una verdadera pesadilla para la delantera de la Academia. Con diez por la expulsión de Saja, los de Cocca, que fueron superiores durante todo el desarrollo, intentaron pero no pudieron quebrar a la defensa paraguaya, que hizo pesar el 1-0 conseguido en Asunción para meterse en las Semis y esperar por River después de la Copa América.

Racing hizo todos los meritos para irse al descanso con al menos un tanto a su favor. Dos de Camacho, un gol bien anulado a Bou, un remate de Milito y otra de Aued, fueron las más claras para el local, en un desarrollo netamente a favor y con un Guaraní superado por sus limitaciones. Sin embargo, cuando moría la primera parte, error en el fondo de la Academia, Saja salió a jugarse el sueldo ante el pase atrás cantado de Grimi, el delantero ganó la pulseada y el Chino lo derribó en un penal claro. El árbitro brasileño Cunha no dudó y expulsó al uno  y puso a Benítez delante de los doce pasos para casi sentenciar la serie. Ibáñez, recién ingresado se vistió de héroe sacando el remate, para darle esperanzas al local de conseguir la victoria.

El complemento mostró a Racing urgido en ofensiva sin demasiada conexión de tres cuartos en adelante y a Guaraní parado netamente para la contra. Ingresó Brian Fernández y creó lo mejor arrancando. El arquero Aguilar se lució una y otra vez ante el ex Defensa y Justicia y le volvió a ganar el duelo a Bou en al menos tres oportunidades. El Aborigen tuvo una clarita en los pies de Santander antes del final y luego aguantó la embestida de los de Cocca, que no encontraron los caminos para llegar a la red y forzar los penales.

Aplausos de todo el Cilindro para sus jugadores por la entrega ofrecida y la nostalgia del mismo por haberse escapado por tan poco el sueño de meterse entre los cuatro mejores de América.