Su obra esta definida por una atmósfera de obsesión y miedo, violencia, terror y aberraciones humanas, influenciado por Franz Kafka, Luis Buñuel y Alfred Hitchcock.

Con una vida personal marcada por desgracias, tras una infancia terrorífica en la que su madre muere en un campo de concentración y él huye desesperadamente de un gueto, una vez consagrado a los 36 años y en su mejor momento creativo asesinan a su mujer embarazada de 8 meses, Sharon Tate de 24 años, a manos de la tristemente recordada banda de Charles Manson.

Su filmografía no tiene desperdicio, pero se recomiendan  su opera prima «El cuchillo en el agua» (1962), la joya de terror y brujería «El bebé de Rosemary» (1968) con Mia Farrow, el thriller policiaco «Chinatown» (1974) con Jack Nicholson y Faye Dunaway, «El quimérico Inquilino» (1976) con él como protagonista (uno de sus mejores films) y «El Pianista» (2002) con Adrian Brody.