En el “Gigante de Arroyito”, los de Miguel Ángel Russo fueron prácticos y superiores para llevarse el duelo por 2-0, con tantos de Franco Niell y Nery Domínguez. El “Canalla” estiró la paternidad sobre la “Lepra” a tres victorias consecutivas desde su regreso y amplió la brecha en el historial general. Los de Raggio, que terminaron con diez por la expulsión de Scocco y Figueroa, quedaron relegados de la pelea por el título.

Rosario hoy es azul y oro. Central le ganó con justicia el clásico a Newell’s (el tercero consecutivo desde su regreso a Primera), dejó a la Lepra fuera de la lucha grande por el título y tambaleando a Raggio en su puesto. El Canalla extendió su racha positiva ante el eterno rival a seis sin caer y estiró la ventaja en el historial a la misma cantidad.

La primera parte arrancó como se prevé un clásico: dientes apretados, lucha en la mitad por hacerse del balón y poca claridad en los últimos metros. Ninguno se impuso en el duelo y los minutos transcurrieron sin llegadas claras a los arcos de Oscar Ustari y Mauricio Caranta.

La llave del partido la encontró Franco Niell para adelantar a los de Miguel Ángel Russo. El diminuto delantero, primereo a su marca en un buen centro al corazón del área chica tras un tiro libre y de cabeza hizo vibrar al “Gigante”.

Con la ventaja consumada, el Canalla se dedicó a cuidar la minima diferencia, aunque casi lo paga caro tras una buena apilada de Ignacio Scocco y su posterior remate. Caranta respondió flojo dando un rebote largo y Maxi Rodríguez, solo definió mal lo que hubiera sido el empate.

Tras el sofocón, Rosario Central consiguió el segundo tanto en una jugada polémica: Abreu saltó una pelota dividida en el área con el arquero Ustari, el delantero uruguayo le aplicó un codazo en las costillas al uno de la Lepra que el árbitro Patricio Loustau no vio. La jugada siguió su curso y Nery Domínguez, con el arquero a medio convalecer, la mandó a guardar al fondo de la red con un remate centrado.

En el complemento Raggio buscó las variantes para intentar cambiar la historia en el banco (ingresaron Francisco Fydriszewsky y Víctor A. Figueroa por Mauricio Tévez y Cristian H. Díaz) pero no hizo más que agudizar los grandes inconvenientes que tiene su conjunto a la hora de mirar hacia el arco de enfrente. Central, más sereno, contó con campo y oportunidades para liquidarlo pero fallo en la definición.

Las esperanzas de la Lepra para torcer la derrota desaparecieron con la expulsión de Ignacio Scocco (que realizó un gesto ampuloso con las manos al juez de línea) y más tarde con la roja al recientemente ingresado Leandro Figueroa.

La victoria de Rosario Central agudizó el momento de ambos: los de Miguel Ángel Russo se quedaron con el clásico por tercera vez consecutiva y estiraron la racha a seis sin caer ante Newell’s, que quedó muy relegado en la lucha por el campeonato y con el entrenador Gustavo Raggio pendiendo de un hilo.