El equipo de Bauza se alojó en Santa Cruz de La Sierra y mañana viajará a La Paz dos horas antes del partid para minimizar el efecto de los 3.650 metros de altura. El entrenador aún no confirmó los once, aunque las únicas variantes serán los ingresos de Nicolás Blandi y Gonzalo Prósperi.

Edgardo Bauza no quiere dejar nada librado al azar. Conocedor de los contratiempos que significa jugar en la altura, proyectó el viaje para enfrentar a Bolívar por la semifinal de la Copa Libertadores con la intención de que el plantel azulgrana minimice el efecto de lo 3.650 metros de altura de La Paz.

Por eso, San Lorenzo llegó a tierras bolivianas y se alojó en Santa Cruz de La Sierra, en un hotel de lujo y alejado para mantener la concentración en el choque de mañana a las 21:15 en el Hernando Siles.

El plantel desayunó bien temprano en el hotel y realizará tareas recreativas hasta  las 16 horas, done se dirigirá al estadio de Blooming para consumar una práctica liviana desde lo físico en pos de guardar energías. Mañana, viajará en vuelo charter hacia La Paz y según recomendación de Bauza, llegará dos horas antes de encuentro para amenizar el efecto de los 3.650 metros sobre el nivel del mar. Culminado el cotejo, partirá inmediatamente hacia Buenos Aires.

Con respecto a los once que el “Patón” pondrá en cancha, habrá dos modificaciones con respecto al inicial que consiguió la goleada por 5-0 e el Nuevo Gasómetro: Gonzalo Prósperi reemplazará al suspendido Julio Buffarini (llegó a las cuatro amarillas) en el lateral derecho y Nicolás Blandi hará lo propio por Mauro Matos. El ingresó de ex Boca para el encuentro de vuela se debe a que según el entrenador no sufrió los efectos de la altura cuando San Lorenzo igualó en Ecuador con Independiente del Valle (1-1), en la fase de grupos.