Por la mínima, el equipo de Bauza se quedó con el clásico ante el Rojo por el gol de Héctor Villalba y quedó como puntero junto a Rosario Central. El equipo de Almirón tuvo un desempeño flojo y no supo aprovechar las que tuvo para rescatar al menos un punto del Nuevo Gasómetro.

En un partido muy ajustado, San Lorenzo se quedó con el triunfo porque fue más eficaz bajo los tres palos. Ahí radicó la diferencia con el equipo de Almirón, que tuvo más posesión de pelota y desperdicio dos oportunidades claritas, pero al que también le faltaron alternativas a la hora de ir a buscarlo. El equipo de Bauza con prolijidad se sacó un partido chivo para llegar a la cima (hasta que juegue Boca, es único puntero junto con Rosario Central) y encara el viaje a Brasil para enfrentar a Corinthians por la Libertadores de la mejor manera.

Arrancó mejor el local con una proyección de Emmanuel Más que exigió los reflejos del “Russo” Rodríguez bajó los tres palos. Reaccionó Independiente y empezó a ser amo y dueño de la pelota, con Federico Mancuello como estandarte principal de ese engranaje. Tuvo en los pies de Riaño-tras una desinteligencia defensiva entre Mauro Cetto y Matías Caruzzo- la apertura del marcador, pero Sebastián Torrico le ganó el duelo al centrodelantero y apagó el sofocón en la defensa azulgrana.

El Ciclón emparejo las acciones y consiguió la ventaja impensada: Mercier-la figura- anticipó en la mitad, Mauro Matos se la bajó bárbara a Villalba y, antes de que los defensores lo achicarán, sacó un remate fortísimo que se metió en el primer palo de Rodríguez. Una luz en el camino de un partido que presentaba muchos baches de creatividad.

En el complemento, el local se jugó a cuidar la ventaja y casi no piso el área del “Rojo”. Los de Almirón, corriendo contra reloj, se embarullaron y les costó poner a Lucas Albertengo y Claudio Riaño en posición neta de gol. El árbitro Abal no ayudo tampoco: se comió una clara mano de Julio Buffarini tras un tiro libre de Federico Mancuello, que hubiera cambiado la ecuación final.

San Lorenzo ganó y se subió a lo más alto otra vez. Si bien la cima la comparte con el equipo de Coudet, estar arriba siempre se siente mejor. Para Independiente, otro traspié fuera de casa, que lo obliga a repensar varias cuestiones si es que pretende ser uno de los animadores del campeonato. Encima, perdió a Diego Rodríguez para el resto de la temporada por una fractura. Noche para olvidar para los de Almirón.