Cuando el Poder Ejecutivo reglamente y promulgue la ley que aprobó la Legislatura santafesina, quedarán bajo el amparo del Estado provincial numerosos pacientes que son tratados con un derivado de la marihuana, el aceite de cannabis.

La norma que completó ayer el Senado santafesino, tras recibir cambios en Diputados, es mérito de la lucha de los familiares de estos enfermos. Fueron organizaciones como Macame (Mamas Cannabis Medicinal de Santa Fe) y Mamá Cultiva, las que empujaron la iniciativa a fuerza de contar lo que les ocurrió a sus familiares con estos tratamientos, que a nivel nacional ahora tienen una cobertura legal.

Santa Fe es la segunda provincia en dar el visto bueno al uso medicinal del cannabis. Primero lo hizo Chubut, luego se aprobó una ley nacional y ahora fue el turno de los diputados y los senadores santafesinos.

El precepto cuenta con diez artículos y el primero incorpora los medicamentos a base de cannabis en el formulario terapéutico provincial (ley 9524/84). También se podrán sumar otras “formas farmacéuticas derivadas”.

Se ampara su uso en “el tratamiento de síndromes, trastornos, enfermedades poco frecuentes, patologías como epilepsias, cáncer, dolores crónicos, fibromialgia, glaucoma, esclerosis múltiple, tratamiento del dolor, estrés postraumático y toda otra condición de salud, existente o futura, que la autoridad de aplicación de la presente ley considere conveniente”.

El Instituto Autárquico Provincial (Iapos) deberá cubrir en el futuro los tratamientos con estas substancias. Y el Ministerio de Salud -que actuará como autoridad de aplicación- promoverá la investigación sobre sus usos terapéuticos, junto a asociaciones civiles que están relacionadas con la temática.

La ley promueve el desarrollo y la producción pública de medicamentos a base de cannabis y la conformación de un Consejo Asesor en el que se espera que continúe la participación de familiares de pacientes que ya se tratan con el mencionado producto.