«Hemos visto los desalojos violentos en el Indoamericano y en el barrio Papa Francisco y no queremos violencia», dijeron los delegados de los vecinos en un comunicado, en el que también insistieron en el deseo de «acceder a una vivienda, que es un derecho que hoy nos es negado».

«Frente a la necesidad de acceder a un techo, miles de familias tomamos tierras que llevaban años deshabitadas y ante el cambio de gobierno y ante la incertidumbre de lo que pasará, le pedimos a los gobiernos salientes y entrantes que garanticen una solución pacífica y de dialogo al reclamo», señalaron los ocupantes.

«Después de que terminó el censo de la gente hace diez días nosotros nos enteramos por los diarios que Desarrollo Social de la provincia había mantenido reuniones con los dueños de las tierras pero ni siquiera tenemos claridad de cuanto son», dijo Anahí, una de las 60 delegados de manzanas que coordinan la toma.

Agregó que los vecinos reclamaron un informe de dominio a la Subsecretaria de Acceso al Hábitat bonaerense pero hasta el momento no tuvieron respuesta.