El gobernado bonaerense se paseó por Lomas de Zamora criticando el pasado de los que acompañan al líder de Cambiemos, y en contra de las protestas de los trabajadores en la vía pública: «los referentes que rodean a Mauricio Macri son todos gerentes de empresas, incluso algunos de empresas internacionales», dijo y «quiero libertad a las personas para moverse» demandando intervención policial en casos similares.

«Hay que aplicar la ley y los reclamos donde corresponde se van a atender, pero la gente tiene derecho a la libre circulación», amplió junto al intendente Martín Insaurralde, su vicepresidente Carlos Zannini y el ministro de seguridad de Buenos Aires Alejandro Granados.

Con respecto al equipo que acompaña a Mauricio Macri, amplió:  «cómo nos va a ir si nos dejamos guiar en el tema energético por un gerente de Shell; en materia agrícola por un gerente de Monsanto, con un gerente de LAN Chile que defina el rumbo de Aerolíneas Argentinas y uno del JP Morgan que conduzca la economía del país».

Pero cerró con un poco de su campaña, a diferencia de su rival del balotaje dentro de trece días que solo se defendió de las acusaciones: «queremos el 82% móvil para los jubilados, quitar el impuesto a las ganancias para los trabajadores que cobren menos de 30.000 pesos y la creación de un banco de desarrollo», reiteró sin nuevas ideas.

Además pidió los votos que le urgen según las últimas encuestas: «Sé interpretar a los votos de la izquierda de Del Caño, sé interpretar a los votantes de Stolbizer, a los del Frente Renovador, y quiero decirles que ahora hay dos opciones, no se han quedado sin candidato, hay uno que va a poner todo el esfuerzo para acercarse a lo que piensan ustedes y a lo que quieren», imploró.