En la Ola Naranja se mostraron receptivos ante el pedido de intendentes que buscan evitar cualquier tipo de confrontación interna, aferrados al argumento de que una candidatura sólida aporta tanto a la continuidad del modelo como una interna voluminosa. Así, pidieron un esquema de listas únicas, desde el territorio hasta el tope de la boleta, que no cayó bien en el randazzismo.

“Están asustados y están operados”, analizan cerca del Ministro del Interior y Transporte, apenas oyen el planteo. Para el randazzismo, los intendentes cometen al menos tres errores. El primero es creer en las encuestas. “Hoy están todas operadas, crean escenarios donde sólo aparecen Scioli, Massa y Macri, lo ningunean a Florencio porque saben que gana”, dicen y niegan que la performance del Ministro disminuya en una general, donde lo ubican con los mismos guarismos que DOS, con los votos del kirchnerismo.

“Scioli no junta por fuera del kirchnerismo, las candidaturas de Massa y de Macri le cortaron ese grifo”, analizan. “Además, para llegar a la general va a tener que ganar la Primaria, y ahí no tiene chance”, añaden, con picardía.

El segundo error, sería, siempre según el randazzismo, subestimarse: “¿No tienen fuerza para enfrentar una primaria?”, chicanean, y advierten que en torno a Randazzo hay candidatos ganadores en todos los distritos, merced al trabajo territorial llevado a cabo desde sus tiempos al frente del ministerio de Gobierno, durante la gobernación de Solá.

El tercer error, tal vez el más grave en términos políticos, según acusan, es no vislumbrar los efectos de esas estratégicas sobre el margen de maniobra de Cristina Kirchner a la hora de plantear la ingeniería electoral, y, sobre todo, en el humor de la Primera mandataria. Es por eso que se cuidan de avanzar con una liga de intendentes propia o de poner sobre la mesa cualquier propuesta que condicione el liderazgo de CFK.

Sin darle entidad como “propuesta”, cerca de Randazzo analizan la posibilidad de que las “listas únicas” se rubriquen sólo en los tramos legislativos, municipales, seccionales y provinciales. La lectura es que, como a fin de cuentas ganadores y perdedores se abrazan en una lista única tras las PASO, de acuerdo a lo que indica cada carta orgánica partidaria, y no se trata de postulaciones excluyentes, como sí son las de cargos ejecutivos, el esquema es posible.

Lo cierto es que la ley electoral atesora una dosis equilibrada de certezas e inquietudes, lo que le permite laxitud a la hora de interpretarla, siempre de acuerdo a la coyuntura. Hoy, la ley que se aplica en la Provincia es la 14.086, que en su artículo 16 exige que las alianzas que se constituyan se hagan en todos los distritos y todas las categorías. También talla el decreto 332/11 que en su artículo 24 que la complementa.

El panorama está abierto. “Cada elección es una historia distinta y la elección provincial es simultánea con la nacional y se elige presidente la Nacional tiene prevalencia habrá que ver si hay confrontación o no para saber a que atenernos porque el tema de adhesión de boletas es nacional y no provincial”.

Con un dejo de ironía, desde el territorio admiten que, para mantener el poder, en el peronismo abundan hombres capaces de conseguir torcer lo que la letra impresa dicta. El límite, establecen, es la conveniencia y la necesidad de buscar que los beneficios lleguen a todos.