Lo recordaron distintas agrupaciones políticas y sociales con actos y homenajes.

El militante del Partido Obrero fue asesinado el 20 de octubre de 2010 por una patota bajo el mando del -en ese entonces – Secretario general de la Unión Ferroviaria, José Pedraza.

La protesta era encabezada por trabajadores de la ex línea Roca que reclamaban ser incorporados a planta permanente.

Pedraza fue condenado a 15 años de prisión por ser considerado responsable del crimen.

Se realizó un festival en Avellaneda, dónde además de la participación de bandas como Onda Vaga, anunciaron el cambio de nombre de una de las calles de la ciudad a “Mariano Ferreyra”, en la misma también se pintó un mural en su memoria.

Por otro lado, la Legislatura porteña colocó una placa en las calles calles Luján y Perdriel, donde fue asesinado el jóven. La presentación estuvo a cargo del legislador Pablo Ferreyra.

La frase grabada en su memoria lo recuerda como “militante del Partido Obrero, asesinado por luchas contra la tercerización y por la dignidad de los trabajadores y las trabajadoras”